La verdadera inspiración
La verdadera inspiración
Por: Jorge Espinosa
Este texto fue publicado en la columna Qué hay detrás de… del periódico ADN Colombia el 29/07/2019
Las sociedades evolucionan gracias a los ejemplos que surgen de ella. Esto lo vivimos durante los años de mayor auge de los carteles colombianos de la droga, donde prosperó el facilismo, pues los jóvenes vieron que en vez de triunfar con el estudio era posible ganar dinero y poder por otros medios. Esa pérdida de valores generó una sociedad tolerante a la muerte, el delito y el deterioro social.
Nuestra realidad actual de odio y corrupción política no surgió de la nada; sin duda, hemos estimulado y premiado a los líderes que instauraron tal esquema. Tristemente, en nuestra cultura valoramos los comportamientos egoístas, discriminadores o que acentúan las divisiones.
En este escenario surgen las estrellas del deporte, gladiadores que luchan contra la corriente, en ocasiones motivados por las injusticias sociales o por el simple deseo de vencer obstáculos a partir de disciplina, esfuerzo y sacrificio. Culturalmente hemos aprendido a ver en sus triunfos un bálsamo de alegría en medio de tantas angustias sociales, pero no los hemos convertido en modelos culturales que inspiren y nos permitan hacer cambios profundos.
Los medios y las redes sociales premian más los modelos negativos que los positivos, pues a diario se destaca más la impunidad de los corruptos, las luchas de poder por intereses mezquinos o simplemente las “jugaditas” de nuestros líderes que aprovechan su condición. A cambio, los logros de nuestros deportistas se quedan en transmisiones festivas, gritos en plazas y en lucir la camiseta, pero a los pocos días volvemos al modelo negativo. El mejor homenaje que podríamos hacer a nuestros deportistas es que su ejemplo impacte realmente en nuestra manera de desarrollarnos como sociedad.


