UN CAMINO REVELADOR

En septiembre de 2017, después de superar un cáncer de cuello que me diagnosticaron de forma sorpresiva; esto, luego de estudiar una masa que surgió en mi abdomen y que resultó ser una fibromatosis mesentérica. Entonces, tuve la oportunidad de asistir a un retiro de hombres de Emaús, un encuentro de casi tres días que nos llevó por un viaje de emociones y revelaciones significativas. Debo referir que, aunque muchos de quienes allí asisten lo hacen por atravesar alguna crisis de todo tipo, en mi caso estaba motivado por un sentimiento de gratitud, por estar vivo, y solo quería disponer de un tiempo especial para agradecer a Dios por su bondad infinita para conmigo.
Vale la pena mencionar que nunca he sido una persona lejana a la espiritualidad o, mejor, a la religiosidad. A pesar de mis debilidades, trato de ser un católico practicante y buscó una formación permanente para acrecentar mi fe; de hecho, un año antes de la experiencia del retiro terminé una maestría en Teología de la Biblia y era activo miembro del grupo de catequistas de mi parroquia, antecedentes que podrían llevar a pensar a muchos que, de pronto, el retiro de Emaús no está diseñado para perfiles como el mío.

Sin embargo, pronto entendí que mi asistencia al retiro, así como mi camino de formación en la fe, no estaban determinados por una decisión propia, sino que respondían a un propósito de Dios para mí. En ese sentido, inevitablemente este libro es una consecuencia de lo hasta aquí narrado, pues una vez llegué del retiro, sin una agenda planeada, me entregué a la tarea de visitar, o ser invitado, a muchos grupos Emaús (hombres y mujeres) para leer y meditar de manera calmada el pasaje de Lucas, columna vertebral del retiro.
Para todos los cristianos, de cualquier denominación (que hayan o no asistido al retiro de Emaús), el pasaje del Evangelio de Lucas sobre los dos discípulos que caminan hacia un poblado cercano a Jerusalén, tiene un significado muy especial, pues revela de manera amorosa, y a la vez firme, cómo Jesús resucitado sale a nuestro rescate cuando la falta de fe y una escasa comprensión de su mensaje nos lleva a tomar decisiones equivocadas.
Quiero invitarlos a que me acompañen en la lectura y meditación de este hermoso y particular relato del Evangelio según San Lucas (24, 13-35). Les propongo hacer este viaje usando un modelo muy actual y propio de las plataformas de streaming, esto es en un formato seriado de 23 episodios, que se agrupan en cinco partes, las cuales describen las fases de un análisis narrativo: situación inicial, nudo, acción transformadora, desenlace y situación final.

El objetivo de este viaje, más que un ejercicio exegético, es motivar la lectura y la meditación de la Palabra, con la idea de encontrar en ella una fuente de revelación y respuesta a nuestras angustias o anhelos. En algunos talleres que he orientado, considerar el pasaje de Emaús en sus cinco etapas de manera reposada, se ha convertido en material de apoyo en la catequesis de iniciación cristiana, especialmente de adultos.

