Señor, déjame ser parte de tu reino

Señor, déjame ser parte de tu reino

Jueves 1 de agosto de 2019

Éxodo (40,16-21.34-38), Sal. (83,3.4.5-6a.8a.11), Evangelio según san Mateo (13,47-53)

Hoy La Palabra nos recuerda que solo hay un Dios y que nosotros no lo somos. Nos corresponde hacer lo que el Señor nos pide: cumplir sus designios y ser fieles a su amor. En ningún caso estamos en capacidad de determinar si lo que hacemos es suficiente para agradar a Dios o no, pues eso solo le corresponde a él; esto incluye también el manejo de los tiempos, que obedece a la voluntad de Dios y no a la de los hombres.

Ahora bien, lo que resulta posible es conocer si lo que hacemos se ajusta a lo que Dios quiere de nosotros, para ello nuestro creador nos dejó los mandamientos, los cuales sirven de brújula para guiar nuestro camino y poder discernir lo bueno de lo malo. Adicionalmente, fue el propio Dios hecho hombre, en Nuestro Señor Jesucristo, quien nos ofreció un completo plan de vida para ser fieles al amor del Padre, pues el seguimiento del hijo conduce al Padre; sin embargo, este seguimiento está materializado por el amor a nuestros hermanos.

Señor, te pedimos que nos llenes de tu espíritu, para reconocernos humanos y no dioses, acepto que en la medida que me dejo llenar de Dios, experimento tu amor misericordioso en mi vida. Permítenos discernir lo bueno de lo malo, para así caminar bajo la sombra de tu voluntad.

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Pregunta del día: ¿cómo podemos ser más dóciles a la voluntad de Dios?

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