Una fe que nos debe convertir en seres nuevos
Una fe que nos debe convertir en seres nuevos
Síntesis de las reflexiones diarias de la semana del 30 de junio al 6 de Julio
A partir de esta semana los quiero invitar a darnos un espacio para realizar una síntesis de lo reflexionado de las lecturas diarias de la semana, esto con el fin de identificar un mensaje integrador, que permita seguir degustando alegremente de la transformadora experiencia de escuchar a Dios en su Palabra.
- Domingo: Señor, tu palabra es liberación
- Lunes: Señor, que mi morada sea tu corazón
- Martes: Señor, tú calmas las tempestades de mi vida
- Miércoles: Señor, enséñame a creer sin ver
- Jueves: Señor, permíteme levantarme de mi camilla
- Viernes: Señor, tú eres misericordia
- Sábado: Señor, tú nos haces seres nuevos
Al revisar cada una de las reflexiones de esta semana vemos tres momentos:
Primer momento (domingo a martes): En estos días las lecturas nos confrontaron acerca de nuestros apegos, especialmente de lo material, el egocentrismo y nuestra falta de fe en los momentos difíciles de la vida.
Segundo momento (miércoles): Este día el propio Jesús, a través de la experiencia de duda y fe de Tomás, nos invitó a tener una fe que no se conforma con escuchar a intermediarios, sino que busca entrar en relación directa y personal con Cristo. Tomás nos estimula a tocar al resucitado, a sentir su amor y a reconocerlo en el otro.
Tercer momento (jueves a sábado): Estos días La Palabra fue esperanza, Nuestro Señor nos levantó de la camilla e invitó a que, tocados por él, abandonemos cualquier parálisis que nos impide ser felices. Este mensaje de esperanza nos incluye a todos, pues Jesús nos enseñó con su evangelio que sin importar nuestro pecado el amor de Dios está disponible sin distinción, y que a través de acogerlo seremos transformados en seres nuevos.
Revisando la semana podemos identificar que el momento central se dio con la fiesta de Santo Tomás, pues allí descubrimos una clave para nuestra espiritualidad, una fe que no se agota con solo decir si, sino que busca incansablemente conocer a Cristo y entrar en relación con él. Es a través de profundizar y hacer de nuestra fe un dinamizador para nuestra vida, que logramos convertir nuestra realidad de esclavos en seres nuevos, capaces de transformar también al mundo, empezando por nuestras familias y comunidades.
Al revisar los mensajes diarios reconocemos tu voz presente y cercana; por esto te queremos decir gracias Señor por el regalo de tu Palabra, en ella descubro el verdadero sentido de mi espiritualidad y un mensaje sanador y salvador para cada uno de nosotros. Gracias por las enseñanzas de esta semana, pues allí también me conozco y entiendo mejor el envío misionero que hoy me haces.

