Señor, mi gran ganancia es seguir tu voluntad
Señor, mi gran ganancia es seguir tu voluntad
Viernes 20 de septiembre de 2019
Primera carta de san Pablo a Timoteo (6, 2c-12), del salmo 48, Evangelio según san Lucas (8, 1-3)
Quiero iniciar esta reflexión con una frase que nos regala Pablo: “Es verdad que la religión es una ganancia, cuando uno se contenta con poco”, pues encuentro en ella mucha profundidad, más aún cuando valoramos el trabajo pastoral con los criterios del mundo; es decir, buscando reconocimiento, beneficios sociales e incluso económicos, olvidando lo esencial de un servicio humilde, sencillo, desinteresado y generoso. Sin duda, en la medida que nos dejamos permear por la Palabra de Dios, cualquier servicio al prójimo tiene sentido, pues nos moldea y limpia de las pretensiones contrarias a la fe.
Para todos es claro que somos pasajeros de este mundo, pues nuestro puerto de llegada es el reino de Dios; por ende, nuestro trasegar en la vida debe estar marcado por los desapegos materiales, fijando la vista en lo que podemos aportarles a los demás y procurando que nuestro sencillo servicio ayude al crecimiento de nuestros hermanos. La Palabra de Dios nos recuerda que es haciéndonos pequeños que lograremos que Cristo viva en nosotros y, por ende, así nuestro aporte al servicio será útil y efectivo.
En el evangelio de hoy vemos a Jesús caminando y predicando de ciudad en ciudad, pero no lo hace solo, lo acompañan sus discípulos y varias mujeres, mencionadas por sus nombres, lo que les otorga relevancia en la narración; es decir, para Cristo todos estamos llamados a seguir su ejemplo misionero, respetando a los demás, reconociendo el aporte especial de las mujeres y asignándoles el valor que tienen en el camino de la evangelización.
Piadoso Señor, enséñanos a buscarte en el continuo abandono de nuestros apegos, llénanos con tu espíritu y danos la gracia de encontrarte en el camino misionero, en donde todos como hermanos avancemos a tu encuentro; ojalá podamos invitar a muchos otros a seguir esta senda en una comunidad de amor y respeto. Gracias por todas las mujeres, especialmente por aquellas que con su vida nos han enseñado el valor de tu amor, la fuerza de tu ternura y la importancia de obedecer y acogerte como nuestro único Señor y Salvador.
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Pregunta del día: ¿qué esperas ganar siguiendo a Jesús?
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Que espero siguiendo a Jesús
La salvación mia, la de mi seres amados y especialmente ayudar a mis hermanos en la Fe ayudar a su salvación
Dios nuestro señor quiere que todos seamos salvados
Gracias linda reflexión