Señor, gracias por el regalo de María
Señor, gracias por el regalo de María
Jueves 15 de agosto de 2019
Apocalipsis (11,19a;12,1.3-6a.10ab), Sal. (44,10bc.11-12ab.16), Evangelio según san Lucas (1,39-56)
Hoy resaltamos en la Palabra de Dios a María, madre de Jesús y madre nuestra; en ella reconocemos el arca de la nueva y definitiva alianza, pero también es reflejo de alegría, entrega generosa, humildad y obediencia a la voluntad de Dios. Si por la desobediencia de Eva perdimos la amistad perfecta con el Creador, por el acatamiento de María llegó la salvación al hombre.
María es centro de muchas controversias entre iglesias cristianas; sin embargo, la Palabra de Dios responde de manera contundente, pues nos muestra a la madre de Jesús como la encargada de derramar el Espíritu Santo y es quien nos permite reconocer a Jesucristo, nuestro salvador; algo similar a lo que sucedió con Isabel, quien al quedar llena del Espíritu de Dios grita: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!” Nosotros también estamos llamados a venerar a María como la bendita entre las mujeres.
Hoy celebramos la Asunción de la virgen María, fiesta que debería llevarnos a reconocer en nuestra madre virtudes inspiradoras para replicar: alegría, dinamismo, obediencia, vocación misionera, docilidad a la Palabra y fe. Nuestra oración busca la intercesión de la bendita entre las mujeres, nos acogemos a ese corazón sencillo y materno para, siguiendo su ejemplo, reconocer a Jesús como nuestro único Señor y Salvador. Hoy vemos tu asunción con esperanza, pues te reconocemos bienaventurada y predilecta por el propio Dios, sabemos que tú, como madre amorosa, intercedes por tus hijos y nos invitas a nuestra conversión.
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Pregunta del día: ¿cómo expresas en tu vida ser un cristiano que sigue el ejemplo de María?
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En ir en ayuda de aquel hermano nos necesita guardar silencio
Ser amable con el hermano
Ser dócil sencillo
Gracias