Época de reconciliación
Época de reconciliación
Este texto fue publicado en la columna Qué hay detrás de… del periódico ADN Colombia el 16/12/2019
Navidad es una época diferente y especial, no solo por los estresantes trancones, las aglomeraciones de los centros comerciales, los característicos villancicos y las luces, sino también porque ocurren hechos llenos de magia: las familias se reúnen, los vecinos se saludan y hay mejor ambiente: más abrazos, saludos, optimismo y, en general, se comparte con otros, muchas veces con quienes fuimos distantes e incluso esquivos.
Los rituales de esta época deben extrapolarse a las realidades de nuestro país, que, al igual que en las familias, demanda reconciliación, buenos deseos y alegría colectiva. Quiero invitarlos a que, como país y como miembros activos de la comunidad civil, nos reconciliemos con la policía, pues no podemos terminar el año exacerbando esa actitud de disputa y distanciamiento que se ha generado por estos días. La razón de ser del policía es cuidar a la ciudadanía y esta última debe ser la primera en respetar, respaldar y acatar la autoridad, reconociendo su rol como garante de la vigilancia y el orden.
Es fácil escuchar voces que recriminan la actitud de ambas partes: “que la policía atropella al pueblo” o que “algunos ciudadanos optan por la anarquía y el irrespeto a la autoridad y el orden”. Aunque hay algo de razón en ambos argumentos, el punto es que debemos aprovechar esta época para reconocer en vez de recriminar, con la esperanza que el 2020 nos permita lograr un mejor país para todos.
Que sea Navidad el momento para agradecer y reconocer las cosas positivas, también espero que en 2020 podamos implementar cambios que nos permitan resolver las diferencias y crecer como sociedad. Por último, que estas fechas nos conecten y nos permitan ver en el otro a mi igual.


