Señor, en mi vida siempre estás tú

Señor, en mi vida siempre estás tú

Viernes 9 de agosto de 2019

Deuteronomio (4,32-40), Sal (76,12-13.14-15.16.21), Evangelio según san Mateo (16,24-28)

El recuento que hace el libro del Deuteronomio de la historia de salvación del pueblo Judío, busca que los israelitas reconozcan en su realidad la presencia salvadora y amorosa de Dios, como insumo fundamental para mantener viva su fe y no caer de nuevo en la esclavitud del pecado de adorar otros dioses, sino que permanezcan fieles al único y verdadero Dios: “Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra”. Este recuento nos invita a recorrer nuestra historia personal de fe, identificando en cada etapa de nuestra vida cómo se ha hecho presente Nuestro Señor, seguramente a través de hechos concretos, personas específicas o experiencias místicas personales.

El propio Jesús anuncia a los suyos que dejar entrar su mensaje salvador en nuestra realidad implica cargar su propia cruz y seguirlo, es decir, reconocerlo a él como camino, verdad y vida, dejándolo actuar en nuestra cotidianidad y como invitó Moisés, no olvidarnos de todo lo que ha hecho por nosotros.

Señor, hoy abro el libro de mi vida para reconocer en cada capítulo que tú estás presente, que has escrito las más hermosas páginas de amor y misericordia. Al revisar mi vida me alegra saber que nunca he estado abandonado, que siempre cuento contigo y en la medida que dejo que entres en mi realidad, todo adquiere sentido y valor.  Dame la gracia de reconocerte en mis hermanos, en las bendiciones diarias e incluso en los obstáculos que debo superar, pues allí también estás tú enseñándome e invitándome a superarme cada día.

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Pregunta del día: ¿Cómo reconoces a Jesús en tu diario vivir?

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Un comentario sobre “Señor, en mi vida siempre estás tú

  • el agosto 9, 2019 a las 11:32 pm
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    Reconozco al señor
    Cuando siento que Dios me abandonado
    De pronto ciento que todo se despeja que empiezo a ver el camino de salida de mis problemas ahí , está Dios Nuestro Señor
    Gracias

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