Señor, tú eres el Dios vivo bajado del cielo
Señor, tú eres el Dios vivo bajado del cielo
Sábado 01 de Junio
Hechos de los apóstoles (18,23-28), Sal (46,2-18-9.10), Evangelio según san Juan (16,23b-28)
La historia de Apolo presentada en los Hechos de los Apóstoles nos debe llenar de ilusión para anunciar con alegría y determinación la buena nueva de Nuestro Señor Jesucristo; pues la iglesia es responsabilidad de todos los bautizados que hemos aceptado a Cristo en nuestro corazón y seguimos su mandamiento de amor. Así mismo debemos estar dispuestos y con los brazos abiertos para acoger, instruir y acompañar a quien siente el llamado a ser servidor de Cristo.
Hoy el propio Jesús nos dice: “En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará”, es así como nos atrevemos a pedir al Padre misericordioso a través de Nuestro Señor, que perdone nuestras debilidades, nuestra falta de amor y caridad, que sane nuestras heridas y nos regale un corazón abierto a recibir a su Espíritu; para que así seamos dóciles a su Palabra y servidores humildes de su evangelio.


