Odios que no aportan
Odios que no aportan
Por: Jorge Espinosa
Este texto fue publicado en la columna Qué hay detrás de… del periódico ADN Colombia el 15/07/2019
Las redes sociales explotan con los insultos que generan los temas judiciales de la política; la semana pasada fue la fuga de Santrich y esta es la extradición de Andrés Felipe Arias. Sin duda, estos casos reflejan la descomposición de nuestro sistema político y judicial; sin embargo, parece que a la opinión pública eso le interesa poco, porque prefiere insultar al oponente o denigrar de las instituciones.
No existe aporte al cambio con los insultos, pero es fácil identificar que su meta es desprestigiar, bloquear o simplemente contagiar su aversión. Es hora de que sea la propia sociedad la que se manifieste en contra de esta dinámica tóxica e inocua.
No sugiero ignorar lo que ocurre, propongo dejar de lloriquear y comportarnos como una sociedad madura, una que no se conforme con quejarse e insultar, sino que actúe concretamente para solucionar los problemas sociales y judiciales que padecemos. Es abrumador saber que, de alguna manera, somos idiotas útiles de los interesados en crear odio y división entre el pueblo, para que, al estar distraídos insultándonos, ellos puedan seguir robándose el erario público y burlándose de la justicia.
¿Qué tal si empezamos por tomarnos en serio la elección de nuestros gobernantes? Los próximos comicios son un buen paso para comenzar a resolver los problemas, podríamos empezar por no dejarnos llevar por las agresiones entre los candidatos o ir más allá y castigar a quienes hagan campaña desde la división y el odio entre ciudadanos. Los insultos agudizan el principal problema del país: la falta de compromiso, pero con un voto a consciencia podemos dar un mensaje que apunta en la dirección de una solución.


