Las confusas marchas
Las confusas marchas
Este texto fue publicado en la columna Qué hay detrás de… del periódico ADN Colombia el 30/09/2019
Vivimos una etapa donde abundan las protestas de todo tipo; sin embargo, encuentro algo común en ellas: no se sabe con claridad cuáles son las causas de las manifestaciones y cuáles las exigencias que se demandan, pues lo que se conoce de las mismas se resume en las noticias de los desmanes de los manifestantes, las agresiones del Esmad, los problemas de movilidad y las declaraciones de violación de derechos de ambas partes.
En general, considero que hay mucha desinformación en torno al tema, bien porque algunos sectores pretenden minimizar las protestas o porque otros usan las noticias para que solo se resalten los desmanes, como una estrategia para deslegitimar a los manifestantes. Por otra parte, tanto auge de protestas a pocos días de las elecciones genera dudas en torno a sus reales intenciones, pues se sabe que algunos grupos políticos usan dichas causas para generar golpes de opinión a favor o en contra de determinados candidatos.
En cuanto al Gobierno, llama la atención el silencio y la poca importancia que parece asignarle a las protestas, incluso, por momentos, parece que el exceso de fuerza de la policía fuese una estrategia para desviar la atención y condicionar a la opinión para que solo hable de los enfrentamientos y se olviden las causas de las manifestaciones.
La verdad es la más sacrificada en este panorama, pues en medio de tantos intereses creados, la población comienza a desestimar el derecho a manifestarse en contra de decisiones que nos afectan a todos y se estigmatiza la protesta como un recurso exclusivo de los violentos, los fanáticos políticos y los grupos manipulados por intereses oscuros; sin duda, esto perjudica en gran medida a nuestra democracia.


