Señor, tu amor brilla en mi fragilidad
Señor, tu amor brilla en mi fragilidad
Miércoles 18 de septiembre de 2019
Primera carta de san Pablo a Timoteo (3, 14-16), del salmo 110, Evangelio según san Lucas (7, 31-35)
Quiero iniciar esta reflexión con la respuesta al salmo del día: “Grandes son las obras del Señor”, pues desde allí nos lleva a meditar en nuestra historia de vida y reconocer lo bendecidos que somos. El Señor nos ha auxiliado en los momentos difíciles, nos ha mostrado su amor y misericordia, a pesar de nuestra fragilidad e imperfección, por eso podemos decir, desde lo más profundo de nuestro corazón: “Esplendor y belleza son su obra, su generosidad dura por siempre; ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente.”
En línea con lo anterior, Jesús nos recuerda, en el evangelio de Lucas, lo complejo e inmaduro que es el hombre, pues se niega a ver lo importante y se detiene en lo vano; sin embargo, este panorama, que resulta muy lejano a nuestra realidad, no debe ser interpretado como algo desalentador o desesperanzador, sino todo lo contrario, nos lleva a reconocer que, a pesar de esto, Cristo se la juega por nosotros, pues cree que podemos crecer y ganar en la verdadera sabiduría.
Hoy me reconozco frágil, débil e imperfecto; sin embargo, también me reconozco necesitado y agradecido del amor de Dios, pues sé que a partir de Él podré crecer y entender nuestra realidad de criaturas amadas y llamadas a trascender. Señor, tú nos miras y transformas nuestra realidad, nos hablas a través de tu Palabra y abres nuestros ojos, permitiéndonos ver el valor de la vida; tú nos tocas y conviertes en alegría y confianza cualquier duda o tristeza. Por eso hoy quiero terminar la reflexión con otra frase del salmo del día: “Doy gracias al Señor de todo corazón. ”
Comparte esta tarjeta

Pregunta del día: ¿qué debilidad tuya te gustaría que el Señor transformara?
Comparte tus respuestas en comentarios

