Señor, mi riqueza es tu voluntad
Señor, mi riqueza es tu voluntad
Domingo 1 de septiembre de 2019
Eclesiástico (3, 17-19. 28-29), del salmo 67, Hebreos (12,18-19.22-24a), Evangelio según san Lucas (14, 1.7-14)
En ocasiones parece que la Palabra está en contra de la riqueza material; sin embargo, hoy nos da claridad acerca de cuál es la verdadera molestia que genera. La riqueza es una bendición que concede Dios, no puede ser vista como algo negativo; lo malo es la manera como la administramos o cómo nos relacionamos con los demás, especialmente con los más pobres y marginados. Es la arrogancia la que aborrece el Señor, pues quien cree que la prosperidad es resultado de su propia capacidad y no la bendición de Dios se hace orgulloso y eso lo aleja del amor.
Ser humildes y modestos son virtudes que todo hombre debe buscar, especialmente quien ha sido bendecido con riquezas materiales. La sencillez del que posee más que el otro se debe expresar en su generosidad al compartir y con una actitud sencilla y humilde, evitando caer en autoadulaciones y exigencias de honores que buscan destacarse sobre su hermano.
Señor, gracias por bendecirnos con bienes materiales y espirituales, reconocemos en ellos tu inmenso amor y bondad para con nosotros; danos la gracia de reconocer en cada centavo tu bendición. Regálanos un corazón agradecido, humilde y sencillo, uno que comparte con alegría y que no busca reconocimientos humanos, sino agradarte a ti.
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Pregunta del día: ¿cómo compartes las bendiciones con los más necesitados?
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Cómo.comparto las Bendiciones
De pronto que esa quiere ser escuchada no tanto en lo material si no de pronto un buen consejo
Un fuerte abrazo una sonrisa
Decirle te quiero mucho
Gracias linda reflexión