Señor, qué alegría me da servirte
Señor, qué alegría me da servirte
Sábado 10 de agosto de 2019
Segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (9,6-10), Sal. (111,1-2.5-6.7-8.9), Evangelio según san Juan (12,24-26)
La Palabra de hoy contrasta en tiempos donde reina la mezquindad y el egoísmo, ahora todo lo medimos y pesamos: el tiempo, el dinero, el afecto y hasta el conocimiento; no queremos entregar a otros nada, todo está mediado por lo que recibiremos a cambio. Tan es así, que si el otro no ofrece algo a cambio nosotros tampoco damos nada.
Entregar sin medida, servir generosamente o ayudar sin esperar recompensa, son rasgos que describen al cristiano. Jesús hoy nos invita a entregarnos a él: “El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor”. Hay que poner nuestra mirada en la recompensa que viene del corazón amoroso del Padre, una recompensa que ningún hombre puede igualar: “Dios tiene poder para colmaros de toda clase de favores, de modo que, teniendo siempre lo suficiente, os sobre para obras buenas.”
Señor eterno y justo, danos la gracia de tener un corazón generoso, donde sea la economía del amor la que nos guíe, una que se da y se conecta con el otro, que deja brillar en su rostro la alegría de entregar, servir y amar. María, madre de amor y servicio, enséñanos a despojarnos de nuestro egoísmo y a ser fieles discípulos de tu hijo, Nuestro Señor Jesucristo.
Comparte esta tarjeta

Pregunta del día: ¿Cómo expresas la generosidad de ser hijo de Dios?
Comparte tus respuestas en comentarios


En servir a los demás sin esperar nada a cambio.
Me da mucha alegría
El servicio que hago en la Iglesia ciento
Que le sirvo al Señor con mucho amor
Ir visitar mis hermanos enfermos me
Llenan de gozó
Gracias don Jorge linda reflexión