Señor, quiero ser testimonio de tu amor
Señor, quiero ser testimonio de tu amor
Domingo 17 de noviembre de 2019
Malaquías (3,19-20a), Salmo 97, segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (3,7-12), Lucas (21,5-19)
Hoy, la Palabra es recurrente en la importancia de “dar testimonio”, es lo que anuncia el profeta Malaquías al decir: “Pero a vosotros, los que teméis mi nombre, os iluminará un sol de justicia y hallaréis salud a su sombra”; también lo refuerza Pablo en su misiva: “trabajamos a fin de no ser una carga para ninguno de vosotros. No porque no tuviéramos derecho, sino para daros en nosotros un modelo que imitar”; es decir, nos corresponde a los seguidores de Cristo ser reflejo de su mensaje en cada momento y lugar donde estemos, más cuando las situaciones personales, familiares y sociales parezcan contrarias.
En la misma línea nos habla Jesús desde el Evangelio de Lucas, quien nos invita a mantenernos firmes en la fe y no dejarnos distraer por las bellezas o las veleidades del mundo, pues en medio de estas hay sombras que buscan alejarnos de Dios. Jesús nos invita, como lo hizo con sus seguidores del primer siglo: “con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas”; esto significa que no debemos olvidar que Dios es el creador de todo y por ello el hombre no puede determinar el comienzo o el fin de este mundo.
Ahora bien, esta semana se anuncian protestas en nuestro país, que, por lo demás, pueden generar en violencia. La pregunta es ¿cuál debe ser el papel de los cristianos? Sin duda, no podemos ser ajenos a la realidad social, pues como dice la Palabra debemos trabajar incansablemente para lograr el pan, lo que implica alcanzar un país más justo, equitativo y en paz; sin embargo, lo peligroso es dejarnos llevar por los intereses de algunos que solo buscan una confrontación que conlleve división y muerte, lo cual es totalmente contrario al mensaje de Dios. Es momento de ser testigos del amor de Dios, ese que convoca y busca crear conciencia de la necesidad de pensar en el más pobre y marginado, pero que no se comporta como borrego al servicio de los intereses mezquinos de algunos hombres.
Señor, durante la semana nos regalaste tu mensaje desde el Libro de la Sabiduría, hoy te pido que envíes tu Espíritu para poder discernir adecuadamente nuestra realidad, pues en medio de tanta información y llamado al odio, queremos ser promotores de unidad, solidaridad y reconciliación. Te pido que ilumines a nuestros líderes políticos y militares para que sepan actuar en medio de las presiones, anteponiendo los intereses del pueblo por encima de los suyos.
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Pregunta del día: ¿cómo puedes ser testimonio de fe en medio de los actuales problemas sociales?
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