Señor, quiero acogerte en mi vida
Señor, quiero acogerte en mi vida
Domingo 3 de noviembre de 2019
Sabiduría (11, 22–12, 2), Salmo 144, segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (1,11–2,2), Evangelio según san Lucas (19,1-10)
En este día, la Palabra nos regala el pasaje de Zaqueo, una lectura hermosa que nos toca a todos de una manera o de todas; es decir, muchos nos identificamos con el propio Zaqueo, pues a pesar de estar presos en un modelo de vida infructuoso y alejado de la voluntad de Dios, en nuestro corazón yace ese anhelo de ir hacia él, de ser mirados y salvados por su infinito amor e incluso de poder recibirlo alegremente en nuestras vidas.
Pero también podemos ser de aquellos que cuestionan a Jesús por poner su mirada en el pecador, pues consideramos que nosotros somos más justos y merecedores de su visita que otros, olvidando que él vino y se empeñó en rescatar a los perdidos, sin que ello implique que en su corazón no haya espacio para quien lleva una vida apegada a su Palabra.
Alegrémonos e incluso pidamos a Dios para que su Palabra toque los corazones de todos, pero con especial énfasis en los zaqueos; es decir, que el mensaje replantee la existencia de quienes se han alejado de Dios y llevan una vida contraria al amor y la bondad; de igual forma, también pidamos al Señor para que esos mismos zaqueos salgan a buscar a Jesús y lo acepten en su corazón.
Mi amado Jesús, quiero salir a buscarte como el publicano, con la confianza de que tú me miras y anuncias que quieres acompañar mi vida. Dame la fuerza de cambiar todo comportamiento que me aleja de ti, para poder escuchar de tus labios: “Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.”
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Pregunta del día: Así como Zaqueo, ¿qué debes cambiar para recibir a Cristo en tu vida?
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Q debo cambiar para recibir a Cristo en mi vida ?
Son muchas las cosas que tengo que cambiar, lo que el mundo me ofrece pensar como puedo entrar por la puerta estrecha gracias Linda reflexión y