Señor, danos la alegría de anunciarte

Señor, danos la alegría de anunciarte

Jueves 3 de octubre de 2019

Nehemías (8, 1-4a.5-6.7b-12), del salmo 18, Evangelio según san Lucas (10, 1-12)

Las lecturas de hoy nos encuadran en la misión de evangelizar, lo que claramente se relaciona con el mes misionero extraordinario en el que estamos; primero, desde el Libro de Nehemías, quien nos presenta la instrucción del sacerdote y escriba Esdras, personaje que al conocer lo alejado que estaba el pueblo judío de la ley de Dios, decidió salir a la plaza para proclamar y predicar la Palabra, la cual fue escuchada y acogida con amor y disposición. En esa misma forma, durante este mes llegan muchos misioneros a diferentes comunidades que se están alejado de Dios, pero es a través de la lectura y de los testimonios de la Palabra que estas personas abren sus corazones y expresan un deseo sincero de volver a la voluntad de Dios.

De igual manera, al inicio del capítulo 10, el evangelista Lucas nos presenta el envío misionero que hizo Jesús de sus 72 discípulos adicionales, quienes se desplazaron en parejas por muchos lugares, con el propósito de anunciar la cercanía del reino de Dios. Es muy hermoso escuchar el gran mensaje de paz que llevan los emisarios, un anuncio que debería ser prioridad en nuestra sociedad, en la que muchos signos parecen indicarnos que está perdida; y no me refiero solo a nivel social, sino también familiar e incluso personal. Es urgente llegar con un mensaje de reconciliación, unidad y paz, pues eso es lo que nos indica Jesús que debemos hacer todos los bautizados.

Señor de paz, fuente de toda bendición, enséñanos el camino y guárdanos para que podamos ser alegres misioneros de tu promesa de amor. Hoy aprendimos que donde llegas tú, por medio de tu Palabra, brota la paz y una auténtica alegría invade los corazones de tus fieles. Gracias por enviarnos a ser testigos entusiastas de tu misericordia. María, madre nuestra y madre de la misión, acompáñanos como mentora que cuida y guía: corrige nuestro camino si en algo no cumplimos adecuadamente el mandato misionero; gracias madre por tu intercesión, la misma que imploramos para tantas familias necesitadas de perdón y reconciliación.

Comparte esta tarjeta

Pregunta del día: ¿cuáles son tus miedos para ser misionero?

Comparte tus respuestas en comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *