Señor, que bien se siente estar contigo
Señor, que bien se siente estar contigo
Martes 6 de agosto de 2019
Daniel (7,9-10.13-14), Sal. (96), Segunda carta de Pedro (1,16-19), Evangelio según san Mateo (17,1-9)
Nos despertamos con una celebración muy especial, profunda y reveladora para nuestra fe, hoy celebramos la transfiguración de Nuestro Señor Jesús en el monte Tabor. Jesús ascendió a dicho lugar con parte de sus discípulos, subieron en medio de dudas y desconcierto, pues momentos antes les había dicho que deberían cargar la cruz; sin embargo, estando en la cima ocurrió una revelación que cambiaría totalmente su fe: entonces se les reveló que todo lo dicho por la ley de Moisés y los profetas se cumpliría en la persona de Cristo; como si no fuera suficiente eso, fue el propio Padre celestial quien exclamó: “Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo”. Ahora bien, se entiende que la transfiguración debió ser para los discípulos algo muy especial y significativo, pero lo vivido debía de llevarse abajo, donde los demás.
Hoy celebramos el sentido de nuestra fe, creemos en que Jesús es el hijo de Dios hecho hombre, el Mesías anunciado en toda la sagrada escritura, nuestro salvador. Creemos que él es el amor del Padre encarnado para liberarnos del pecado y enseñarnos el camino que nos conduce al Altísimo. Creemos también que aceptar a Cristo en nuestro corazón es la mayor de nuestras riquezas y también sabemos que es preciso traducir esa fe en nuestra relación con los demás, que debemos ser capaces de bajar al encuentro con el otro para comunicar la gracia de nuestra fe.
Hoy queremos decir, como lo dijo Pedro: “Señor, ¡qué bien se está aquí!“ Permítenos reconocerte como el Dios hecho hombre, pero también tomar conciencia de que nuestra fe debe traducirse en un modelo de vida, en bajar y llevar un mensaje salvador a nuestros hermanos.
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Pregunta del día: ¿cómo expresas en tu vida que crees en Jesucristo?
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Buscando no solo un cambio simple,mas allá por amor y por el amor que El o Yo soy El que soy nos ha otorgado,y con Fe Divina,manifestamos la entrada a un mundo,nuevo,el mundo de El Santo Espíritu de Dios,porque nos lo prometió y sus promesas se cumplen,que al tener Fe plena en El,morara en nosotros,ahora necesito,ir ccon mi diario vivir,esperar con alegría y amor,su llegada,con pleno conocimiento,k ni estamos solos,pues El se fue,mas no dejó su Espíritu Santo,k nos acompaña en nuestro diario vivir,y día con día,con su gran evitar el ofenderlo,confesándole pecador y que por El y solo por El puedo,alcanzar,su perdón de todas mis graves ofensas, basta un arrepentimiento sincero,y buena voluntad,viviendo agradecido,desde el momento despertar hasta el a dormir por la noche,gracias,mi señor por manifestarse con tu gran amor